Entrevista a Said Chaya

Crece la tensión política, económica y social en Irán

La República Islámica de Irán atraviesa una fase de alta tensión que combina una fuerte represión interna con un clima de preocupación regional e internacional. Las protestas, que comenzaron a fines de diciembre de 2025 por la crisis económica, se mantienen activas en varias ciudades, y las fuerzas de seguridad han actuado con dureza en un contexto marcado por la amenaza de acciones militares de potencias extranjeras.

 

Said Chaya, profesor y licenciado en Ciencia Política y doctor en Relaciones Internacionales, dialogó con el equipo de Creer o reventar y subrayó la complejidad del escenario, al referirse al actual contexto político, económico y social que atraviesa Irán. "No son protestas teledirigidas desde afuera, esto es ante todo un fenómeno doméstico", expresó.

Las manifestaciones sociales en Irán surgieron inicialmente como respuesta a la devaluación de la moneda, la inflación y el deterioro de las condiciones económicas, pero rápidamente se ampliaron a demandas más profundas contra el régimen político vigente, en un movimiento de protesta que no se veía desde 2022.

En el plano internacional, la tensión se expresa también en decisiones como el cierre temporal del espacio aéreo (reabrió recientemente), la reducción de efectivos militares estadounidenses en bases regionales y las advertencias de distintos países sobre posibles consecuencias de un conflicto ampliado en Oriente Medio.