Lourdes Marchese y Andrea Baldivieso analizan distintas modalidades delictivas así como la investigación judicial en torno a casos emblemáticos de la historia argentina.
En esta oportunidad, Ecos Criminales recordó el trágico incendio en los Yacimientos Carboníferos Fiscales de Río Turbio, provincia de Santa Cruz, el 14 de junio de 2004.
Aquella noche, el fuego originado por la fricción de una cinta transportadora del carbón mineral, desató el caos en la mina.
Un grupo de cincuenta operarios quedó atrapado a 600 metros de profundidad y a varios kilómetros de la salida principal; la mayoría logró escapar pero 14 perdieron la vida.
Para analizar este caso, dialogaron con Raúl Wanso, Secretario General de ATE Río Turbio, quien denunció que la tragedia ocurrió por falta de inversión y controles.
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“Es un tema que no se trata mucho públicamente y es importante mantener el recuerdo de lo que pasó para que justamente no vuelva a pasar”.
“Todo accidente es evitable”, remarcó y recordó a las víctimas.
“El principal responsable fue la desidia, la falta de coordinaciones, la falta de capacitación, de entrenamiento, fallaron muchas cosas”.
El 18 de diciembre de 2014 la justicia dictó penas menores para dos exdirectivos de YCRT: tres años de prisión de ejecución condicional para Esteban Loncaric (exinterventor) y Eduardo Schabner (jefe de Seguridad) por estrago culposo agravado, mientras que Gregorio Tolosa fue absuelto.
Las 14 víctimas tienen su homenaje en la entrada de la mina. José Sixto Alvarado Díaz; José Víctor Hernández Zambrano; Nicolás Esteban Arancibia; Miguel Antonio Cardozo; Julio Néstor Álvarez; Ricardo Cabrera; Oscar Marchand; Jorge Eduardo Vallejo; Héctor César Rebollo; José Luis Armella; Silverio Méndez; Odilon Vedia; Víctor Hernández y José Edecio Chávez Paillán. Allí, donde un cartel reza: “Un buen día en la mina, es un día sin accidentes”.
Los funerales de los mineros fallecidos fueron ceremonias masivas que congregaron a toda la comunidad de Río Turbio.
La ceremonia estuvo marcada por la entonación de una canción tradicional que los mineros suelen cantar, un tributo a los caídos. “¡A ver si se saca el sombrero señor que va a pasar un obrero! ¡A ver si se saca el sombrero señor que va a pasar un minero! El hombre que partió el silencio en el sur, el hombre que fundó mi pueblo”, resonaba entre los asistentes, evocando el sacrificio y la valentía de aquellos que habían perdido sus vidas.






